Ensayo Pedagogía Curricular Edgar Lomelí

Introducción

A partir del análisis de los diferentes documentos sobre políticas educativas y sobre los planes y programas de educación en México, virar los ojos hacia mi institución me portan a realizar diferentes reflexiones.

Para la elaboración de este ensayo se toman en cuenta como marco referencial para las políticas educativas el módulo 1 del Modelo de Gestión Educativa Estratégica de la SEP, el Artículo 3ero. Constitucional, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, el Programa Sectorial de Educación 2013-2018, las Metas Educativas 2021 de la OEI. Para el desarrollo de planes y programas de estudio se tomaron en cuenta el Acuerdo 592, los Planes y Programas de Estudio 2011, el Acuerdo 711, el Acuerdo 717, el       Acuerdo 488, el Marco Común Curricular de Educación Media y Superior, y el Plan o programa de la Educación Jesuita.

El concepto de curriculum desde el cual toma como referencia es lo que Gimenoy Pérez y y Schubert (citado por Angulo, 1994:2) definen como:

“aquello que debe ser llevado a cabo en las  escuelas, es el plan o la planificación, por la cual se organizan los procesos escolares de enseñanza/aprendizaje […] el currículum es tratado como un fenómeno digno de ser estudiado; como una región disciplinar que se nutre de la investigación de cualquiera de las vertientes en las que como fenómeno el currículum se presente.”

De esta manera por ello en la institución se vive en una constante preocupación y ocupación en el cuidado de la propuesta educativa; que garantice la calidad de la educación y el cumplimiento de los objetivos y propósitos a nivel interdisciplinar.

Desarrollo

Primero es fundamental entender que la política nacional de elevar la calidad educativa de nuestro país es una necesidad que no debería ser un reto o una necesidad, sino un hecho. Se parte entonces de una realidad; la baja o media calidad educativa. Esto desde mi institución, se experimenta desde el trato con los aspirantes; teniendo como criterio de admisión 8.0 en las calificaciones al momento de presentar el examen de admisión, que  no cuente con materias reprobadas y que no sea un alumno repetidor, son condicionantes a manera de filtro para la garantizar la calidad educativa que recibimos en el colegio, esto permite en un segundo momento equilibrar los niveles de desarrollo de competencia en los grupos.

Empero, sigue siendo un  reto el mantener y elevar la misma calidad ante los estándares oficiales y los estándares de las universidades a las que aspiran los egresados de la preparatoria de nuestro colegio.

Tenemos como slogan “excelentes alumnos, mejores personas” por lo que la excelencia se puede acoplar naturalmente a la calidad, sin embargo, nuestra institución persigue la calidad en la formación humana; de esta manera existen otros elementos que dentro de las políticas y los programas de estudio se plantean como un ser humano capaz de desarrollar habilidades sociales y competencias que le permitan construir una sociedad justa, equitativa, sustentable, ética, etc.

Segundo, se percibe como línea continua de interés en las diferentes políticas y en los diseños y planteamientos de los planes de estudio, la fuerte tarea de trabajar la inclusión a la par de la no discriminación de personas.

Considero plenamente que la educación de la sociedad es la alternativa para la disolución de muchas problemáticas derivadas de esta situación, no necesariamente la educación formal o escolarizada; también la no formal e indirecta; puesto que si una nación requiere establecer políticas claras de inclusión y de no discriminación, junto con la equidad de género, presupone la existencia de una realidad que no lo hace, que por lo contrario excluye, discrimina y es desigual.

Se plantea como política de inclusión en términos de presencia y participación de todas las personas; eso significa que la participación es activa de todos; en mi organización existe un reglamento oficial que tiene muy clara la política de no discriminación, sin embargo, actualmente la población de alumnos con necesidades educativas especiales es muy baja, solamente uno o dos alumnos se encuentran en esta situación, sin embargo, no se realiza ningún tipo de adaptación curricular para atenderles; cada uno de ellos debe hacer  frente y responder a la exigencia académica, disciplinar y actitudinal de igual manera que los otros alumnos que no presentan necesidades educativas especiales.

Tercero, es clara la postura de la política nacional y mucho más clara y concreta en el diseño curricular y los planes y programas de estudio, la necesidad apremiante por formar en competencias tecnológicas; y nos solo a los alumnos, sino que también los decentes deben continuamente formados y actualizados en el empleo de tecnologías de la información para el ejercicio docente; siendo competentes ellos mismos antes que los alumnos para poder emplear estrategias tecnológicas que faciliten la mediación docente y por ende el desarrollo de competencias tecnológicas.

En mi institución, es clara la intención de formar en las áreas tecnológicas; es por ello que la propuesta curricular ofrece el doble de la cantidad de horas clase que los programas oficiales prevén para lograr y desarrollar esta competencia.

Sin embargo, nos encontramos con la dificultad siempre presente de una continua actualización, pues el avance tecnológico es tan rápido que difícilmente se logra estar “al día” por lo que nos preocupamos por brindar a los alumnos las herramientas necesarias para enfrentar el grado académico consecutivo inmediato; en el caso de la preparatoria, herramientas que le faciliten su ingreso a la vida universitaria en los diferentes programas de estudio.

Cuarto, hablar del derecho a la educación parecería que volvemos a las prioridades gubernamentales de los años 70, en donde era una preocupación ofrecer la educación y que en su totalidad de la población en edad escolar tuviera acceso a la educación, y que en el marco internacional se corrobora con lo planteado en por la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje en Jomtien, Tailandia 5 al 9 de marzo de 1990, por la UNESCO, donde se decreta:

“La educación es un derecho fundamental de todos, hombres y mujeres, de todas las edades y en el mundo entero. La educación puede contribuir a lograr un mundo más seguro, más sano, más próspero y ambientalmente más puro y que al mismo tiempo favorece el progreso social, económico y cultural, la tolerancia y la cooperación internacional. La educación es una condición indispensable, aunque no suficiente, para el progreso personal y social.” (UNESCO, 1990)

En el colegio a pesar de que se trata de una institución privada, nos regimos con los estatutos y reglamentos oficiales; sin embargo resulta siempre un reto el aspecto administrativo, cuando alguna familia no puede pagar las colegiaturas o por alguna otra razón o situación especial deben ausentarse excediendo el límite de faltas permitidas por la misma SEP; debemos de siempre considerar la casuística y tomar decisiones buscando ocasionar el menor daño.

Por último, el enfoque educativo basado en competencias educativas como el enfoque oficial desde el cual se forma a los ciudadanos de nuestro país. En sus orígenes desde el proyecto Tuning  se busca el desarrollo de competencias en los estudiantes para que sean capaces de insertarse al mundo laboral más fácilmente y además de dar respuesta a las necesidades que la industria y el mundo laboral requiere de manera eficiente y efectiva; disminuyendo la curva de aprendizaje.

En el HYCIG tenemos como enfoque educativo la propuesta constructivista que hace base a las competencias educativas; privilegiamos metodologías que permitan el protagonismo de los alumnos en los procesos de enseñanza-aprendizaje, así como estrategias trasversales e interdisciplinares.

Conclusión.

En el Instituto de Humanidades y Ciencias de Guadalajara, se realiza un esfuerzo importante para garantizar el cumplimiento y ejecución de las políticas educativas a nivel internacional y nacional, así como la adecuación de los planes y programas oficiales.

Sin embargo, la realidad cambiante y los diferentes niveles de alcance que logran los alumnos consideramos no se logre de manera homologada los desempeños de competencia que se requieren, en algunas áreas como la tecnología, sin embargo en otras como en la resolución de problemas, del pensamiento crítico, de las políticas de inclusión en presencia y participación, se ha logrado de manera significativa.

Podemos entonces concluir que el enfoque del currículum formativo en mi institución responde a las políticas nacionales desde un enfoque constructivista en desarrollo de competencias educativas según los lineamientos de la RIEBS y la RIEMS, según los programas oficiales de la Secretaría de Educación Pública y el Sistema Nacional de Bachillerato y aunque de manera no intencionada ya que en los ideales de calidad e inclusión de la institución se manifiesta claramente su presencia.

Las fuentes en los ideales de la educación en el HYCIG, son inspirados por una filosofía institucional a partir de una espiritualidad propia de los dueños del colegio; que con el pretexto de la educación formal, busca formar hombres y mujeres de excelencia humana y académica.

La espiritualidad propia va muy de la mano con la pedagogía y el “estilo HYCIG” para formar; pero no es contraria sino complementaria al enfoque basado en competencias educativas.

Referencia

Angulo Rasco, José Félix (1994). ¿A qué llamamos curriculum?, en Angulo Rasco, José Félix y Blanco, Nieves (coords.) (1994). Teoría y Desarrollo del Currículum. Málaga: Aljibe, pp. 17-29.

UNESCO, 1990, Declaración Mundial sobre Educación para Todos: Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje. Del sitio http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001275/127583s.pdf

 

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