Reflexión de gestión curricular

«La gestión curricular se comprende como parte del marco de la gestión educativa, implica construir saberes teóricos y prácticos en relación con la organización del establecimiento escolar, con los aspectos administrativos, con los actores que forman parte de la institución y por supuesto con el currículum escolar». (Castro, 2005)

 

El siguiente documento trata de reflexionar acerca de los aprendizajes de ocho semanas en la asignatura de Gestión curricular de la MGDIE[1], 2016.

Para iniciar es fundamental enunciar lo que se puede entender por currículum: “todo aquello que transpira en la planificación, la enseñanza y el aprendizaje de una institución educativa” (Angulo Rasco, 1994, pág. 2) cita a Tyler (1923, pág. 29) y cuando se habla de gestión curricular; se habla del conjunto de operaciones que se realizan para dirigir y administrar los aprendizajes en la escuela y la correspondiente responsabilidad social; es decir que la gestión de los aprendizajes que se desarrollan en la institución escolar involucra a todos los participantes: estudiantes, docentes, directivos, principalmente.

Un término también importante que también se hablo es la gestión pedagógica, diferentes lecturas dicen que es una disciplina de desarrollo reciente y que está en un proceso de construcción. Rodríguez (2009:62) cita a Batista, quien dice que: “la gestión pedagógica es el quehacer coordinado de acciones y de recursos para potenciar el proceso pedagógico y didáctico que realizan los profesores en colectivo, para direccionar su práctica al cumplimiento de los propósitos educativos”.

La dimensión pedagógica curricular se puede identificar en los Posgrados del Programa Nacional de Posgrados de Calidad del ITESO, específicamente de dos Departamentos: DESI[2] y DHDU[3], los cuales tienen 6 programas en el padrón PNPC[4], que fomenta la mejora continua y el aseguramiento de la calidad del posgrado nacional, para incrementar las capacidades científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación del país, que incorporen la generación y aplicación del conocimiento como un recurso para el desarrollo de la sociedad y la atención a sus necesidades, contribuyendo así a consolidar el crecimiento dinámico y un desarrollo más equitativo y sustentable del país. (CONACYT, 2014)

El reconocimiento PNPC denota en su mayoría; la importancia del fomento al perfeccionamiento pedagógico, planeación pedagógica compartida, centralidad del aprendizaje, compromiso del aprendizaje y equidad en las oportunidades de aprendizaje; estándares de la gestión para la educación.

Estos 6 posgrados tienen en común el apoyo de la Asistente Académica; quien tiene como actividad principal la gestión con CONACYT, funge también como asesora educativa y en otras ocasiones como secretaria, todo esto centrado en la atención al estudiante.

A continuación se anuncian algunas dificultades que se han percibido:

  • Los Coordinadores de dichos programas difícilmente pueden conversar entre ellos y con la Asistente Académica acerca de temas como: la planeación, estrategias de mejora y logros.
  • Ausencia de evaluación formal hacia la AA[5] de parte de los Coordinadores.
  • Las instancias de la organización tienen dificultades para conocer, planear, dar seguimiento, monitorear, sistematizar e implementar procesos relacionados con Posgrados y CONACYT.
  • Difícilmente los Coordinadores pueden estar disponibles para atender al estudiante debido a su gran carga de actividades.
  • En la gran mayoría de los Coordinadores se percibe un clima de confianza hacia la AA, sin embargo no se estimula la comunicación continua, el aprendizaje y la participación activa dentro del programa.
  • Diversidad de actividades delegadas a la Asistente Académica.

Todas estas características hablan del tipo del ámbito pedagógico- curricular que se lleva a cabo en la gestión escolar de la organización. Necesario mencionar que por gestión escolar se entiende que es: “El ámbito de la cultura organizacional, conformada por directivos, el equipo docente, las normas, las instancias de decisión y los actores y factores que están relacionados con la ‘forma’ peculiar de hacer las cosas en la escuela, el entendimiento de sus objetivos e identidad como colectivo, la manera como se logra estructurar el ambiente de aprendizaje y los nexos con la comunidad donde se ubica” (SEP, 2009)

El rol directivo en la gestión escolar según (Castro, 2005, pág. 20) se vincula con ser un «provocador» de rupturas y un «contructor» de algunas certezas que puedan volver a ponerse en cuestión en otro momento. Se requieren de las funciones de asesoramiento, de orientación, de seguimiento, de supervisión, para que la escuela asegure una propuesta intencional de enseñanza y de aprendizaje. En consecuencia, un currículum «funcionando» es un punto de partida sobre el cual puede, y debe, operar el director cuando desea sostener ciertos principios en torno a la enseñanza y el aprendizaje de tareas y disciplinas en su escuela.

Después de revisar todo lo que conlleva la gestión escolar, puede definir que un buen Directivo debe tener ciertas características, aptitudes y actitudes para gestionar la dimensión pedagógica en su organización, creando alternativas de actuación que faciliten el desarrollo de la misma en todos los participantes:

  • Crear acompañamiento y monitoreo con los diferentes integrantes de la comunidad escolar: propiciar condiciones para implementar acompañamiento de labores con las siguientes características: abierta al dialogo, clara en indicaciones de lo que se espera, delegación de responsabilidad compartida, participación activa, confianza, entre otros.
  • Propiciar comunidad de aprendizaje: donde todos los integrantes de la escuela participen activamente y que aprendan en común, acumulando aprendizaje colectivo que aporte a la mejora continua del centro.
  • Liderazgo compartido por toda la comunidad escolar.
  • Propiciar condiciones para la mejora continua.

Todo esto se puede englobar en un plan estratégico pedagógico para crear y/o fortalecer la comunidad de aprendizaje, una comunidad de mejora que como dice Malpica (2009) que implique que todos trabajen tomando como base una práctica pedagógica común y fundamentada para la mejora de la gestión pedagógica, trabajando en especial aspectos de la gestión de la calidad del centro.

Malpica (2009) cita a Wagner y Kegan (2006, p.27) quienes hablan de componentes que permiten fortalecer la práctica educativa y centrar el trabajo en dichas comunidades:

  • Generar urgencia para el cambio, dar datos cualitativos y cuantitativos para identificar el estado deseado y el actual.
  • Generar una visión compartida de los resultados, consenso de todas las partes con definición clara del desempeño y la evaluación del trabajo.
  • Generar una visión compartida de lo que es “una buena práctica educativa”, definir un lenguaje y criterios comunes.
  • Generar reuniones enfocadas en la práctica, diseñar y mantener reuniones periódicas para discutir lo que sería una buena práctica y plantear acciones de mejora continua.

Estos planteamientos dan partida para la formulación de la ruta de mejora de la gestión escolar, curricular y pedagógica respecto a mi función en los Posgrados PNPC.

  • Crear comunidad de aprendizaje y de mejora con las instancias y los Coordinadores: presentar resultados y estados actuales estadísticos, para generar interés por conocimientos significativos, involucrar y poder propiciar trabajo colaborativo.
  • Dar prioridad a la función de la enseñanza a los funcionarios de las instancias acerca de CONACYT, para así propiciar el interés y concientizar la necesidad de sistematizar procesos, sobre todo manejar elementos de la identidad de la institución para poder crear conocimiento con significado.
  • Implementar un sistema de monitoreo, supervisión, acompañamiento y evaluación con las instancias, Coordinadores y la Asistente Académica.

Malpica (2009) dice que si queremos sistemas de calidad que respondan a necesidades, es necesario generar espacios para el trabajo en comunidad, compartir prácticas, registrar y profesionalizar al equipo como órgano colegiado.

Al generar este proceso sistemático de gestión curricular, implica lo siguiente:

  1. Crear un órgano colegiado con todos los implicados.
  2. Articular e implementar una planificación estratégica que sea compartida y apoyada por los participantes.
  3. Seleccionar información relevante que genere un sistema de comunicación fluido y eficaz
  4. Organizar las actividades y procesos de Posgrados PNPC con objetivos y metas claras.
  5. Supervisar aprendizajes significativos de todos los implicados.
  6. Diseñar, coordinar, implementar y evaluar procesos, los cuales articulen eficientemente los recursos humanos y materiales para transformar y mejorar la práctica pedagógica.
  7. Coordinar, implementar, evaluar y optimizar el proceso de evaluación de desempeño de todas las partes.
  8. Planear e implementar sistemas y procedimientos tendientes a mejorar el desempeño y los procesos de aprendizaje.

Todas estas acciones incidirán en el aprendizaje de los participantes, ya que aprenderán a realizar sus actividades de una manera organizada y significativa que se verá reflejado en la institución con la mejora continua en todos los aspectos.

El desafío es avanzar en la calidad de los servicios educativos y transformar nuestras prácticas de autogestión intencionadas y sistemáticas para aprovechar recursos valiosos en la comunidad de aprendizaje y la dirección escolar asumir la responsabilidad de la conducción de la organización ante estos grandes retos que la sociedad actual plantea, todo para el logro de objetivos del currículum propuesto.

Finalmente puedo concluir que la gestión curricular es de suma importancia en cualquier institución educativa, ya que hablamos de su capacidad de organizar y poner en marcha su proyecto pedagógico, por lo tanto es necesario plantearse: ¿Qué se debe enseñar?, ¿Qué deben aprender todos sus miembros: estudiantes, profesores, administrativos y directivos?, ¿Qué institución desean formar?, ¿Qué individuo quieren formar?, ¿Qué prácticas son exitosas que sean convenientes incorporales de manera sistemática a la cultura institucional?, entre los más importantes cuestionamientos ya que en sus manos está la formación del futuro de este país.

Adriana Reyes

Referencias

Angulo Rasco, J. F. (1994). ¿A qué llamamos curriculum? En J. F. Angulo Rasco, & N. Blanco, Teoría y desarrollo del curriculum (págs. 17-29). Malaga: Aljibe.

Castro, F. (2005). Gestión curricular: una nueva mirada sobre el currículum y la institución educativa. Horizontes Educacionales, 13.

CONACYT. (2014). Programa Nacional de Posgrados de Calidad: CONACYT . Obtenido de Consejo Nacional de la Ciencia y la Tecnología : http://www.conacyt.mx/index.php/becas-y-posgrados/programa-nacional-de-posgrados-de-calidad

Malpica, F. (2009). La gestión de la calidad pedagógica a través de comunidades de mejora sobre la práctica educativa. Aula de Innovación Educativa, 71-73.

Mansilla, J., Tapia, C., & Becerra, S. (2012). Elementos obstaculizadores de la gestión pedagógica en liceos situados en contextos vulnerables. La Revista Venezolana de Educación, 127-136.

SEP. (2009). Programa Escuelas de calidad: SEP. Obtenido de SEP: http://www2.sepdf.gob.mx/programa_escuela_calidad/Materialesdeconsulta/MGEE.pdf

[1] Maestría en Gestión Directiva de Instituciones Educativas

[2] Departamento de Electrónica, Sistemas e Informática.

[3] Departamentos de Hábitat y Desarrollo Urbano.

[4] Programa Nacional de Posgrados de Calidad

[5] Asistente Académica de Posgrados PNPC

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